George Orwell, el pensamiento del escritor político británico más relevante del siglo XX

Considerado como uno de los escritores políticos más importantes del siglo XX, conoce un poco de su vida y de los ideales que dejó plasmados en algunas de sus obras.

Eric Arthur Blair, mejor conocido por su seudónimo George Orwell, fue un novelista, periodista y ensayista británico, considerado como uno de los escritores más importantes en la lengua inglesa del siglo XX. Sus críticas e ideas siguen presentes hasta nuestros días y con motivo de su 72° aniversario luctuoso, aquí te presentamos su forma de percibir el mundo y cómo esto se vio reflejado en sus obras.

Orwell nació el 25 de junio de 1903 en Motihari, en lo que entonces era la India Británica. Su padre era un funcionario británico menor en el servicio civil indio, mientras que su madre era una mujer culta e interesada en el arte que provenía de una familia francesa asentada en la Indochina francesa, actual Myanmar.

Siempre expresó un desdén hacia el grupo social de los intelectuales. Criticó y acusó a esta élite inglesa por su disociación de la cultura popular de su país, su falta de patriotismo, hipocresía y deshonestidad. Esto lo llevó a ser gran defensor de lo que denominó como “vida común”: la vida de las personas que no disponían de gran cantidad de bienes materiales, de aquellos trabajadores con empleos comunes, los que no poseían un alto nivel educativo y tampoco alcanzarían la grandeza, pero incluso así eran capaces de amar, divertirse y preocuparse por otros, cuestiones que Orwell consideraba cautivadoras.

Para 1928 George Orwell deja los privilegios de su clase social y comienza a trabajar en empleos de servicios en Paris y Londres, cuyas experiencias recogería en su libro “Down and out in Paris and London” (1933), mostrando la dinámica de humor y calidez que experimentó laborando en hoteles y restaurantes de las capitales de Francia e Inglaterra.

La intención detrás de la exposición de la clase trabajadora por parte de Orwell era corregir el prejuicio y la marginación que sufría este sector en esos momentos. Esta fascinación por lo ordinario dirigió sus trabajos hacia diversos temas que no eran comúnmente abordados en la literatura, como lo muestra su obra anteriormente mencionada.

Sin embargo, el reconocimiento de este escritor proviene principalmente sólo de dos de sus obras: “Rebelión en la Granja” (1945) y “1984” (1949). Estos dos trabajos son el reflejo de su creencia sobre cómo el objetivo de la literatura debía ser el asegurarse de que las ideas más serias lograrán alcanzar a las masas.

Rebelión en la Granja es una fábula política sobre cómo las revoluciones son víctimas de las contrarrevoluciones, señalando la capacidad humana de traicionar sus propios ideales por culpa del poder. La elección de Orwell por un formato de fábula, en donde se contara una historia sobre humanos a través de animales, ayudó a su obra a llegar a una audiencia aún mayor, permitiendo que el mensaje detrás de su páginas pudiese ser entendido por cualquier lector.

Por otro lado, 1984 es una novela de ciencia ficción distópica que trata de alertar a la sociedad sobre sus propias tendencias alarmantes, como lo es la distracción de la población a través de los medios de entretenimiento y comunicación. En su obra, Orwell lo refleja mediante las pantallas presentes dentro de su mundo distópico, las cuales cumplen la doble función de enviciar y vigilar a los ciudadanos sin que ellos lo noten, advirtiendo por medio de su novela sobre el peligro de los regímenes modernos que aparentan ser democráticos y que proveen a su población del sentimiento de libertad por medio de la comunicación masiva.

El impacto del escritor sigue vigente en la cultura y en el pensamiento de muchos, sus críticas e ideales contenidos en sus trabajos siguen siendo referentes en distintos ámbitos como la literatura y la política. Es por eso que después de 72 años de su partida no podemos negar la importancia y la prevalencia de uno de los mayores autores del siglo pasado.

Autoría: Michelle Mendoza /CASUL